Viaje...

Fue el deseo el que te trajo a mi.
Cada día se acercaba más aquel momento implazable.

Jamás imaginamos poder sentir tanto placer en aquella primera mirada, lo que habíamos creado en nuestra mente, no se acercaba, en lo más mínimo, a lo que realmente fue.

Estaba aquí... y ese día, por primera vez, huiste de mi, sin siquiera decidirlo.
Yo... estaba en mi lugar, en ese mismo lugar que invadiste tempestuosamente; De pronto... me atacó la idea de eclipsarme y desaparecer para no poder verte más.

Intentos en vano fueron aquellos, la atracción no se compadeció de nosotros y nos volvió a unir en aquel alto y encapotado lugar.

Esa noche mágica, por su brillo estelar, nos hizo sellar lo que se encontraba abierto a la puerta del alma . Inimaginable fue la pasión que saltó al encontrarnos en ese primer abrazo... lleno de miedo, de ilusión, confusión y terror.

Primero fue la humedad de tu boca la que saciaba mi sed... después fue el roce de tu cálida piel lo que despendió cada una de tus caricias suaves y fuertes de pasión.
Empapados en sudor... envueltos en aquella atmósfera que no hacía más que quemar nuestro aliento, alientos acelerados, que desprendían vapor acompañado de sollozos y ecos idílicos.

Al ritmo de la música carmesí y de tu cuerpo sobre el mio, llegábamos a ese cielo brillante y rojo que se confundía con el color de tu deliciosa boca, ah!!!! aquella boca.... aquellos besos... que aún recorren mi piel.

Explosión sensorial, aquella que me hiciste sentir... explosión que mi cuerpo duplicaba... al sentir, lo que venía de ti...

El destino nos encontró...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Psss, esta bueno, por momentos mi mente se fue a otros lugares. Me gusto, tiene mucha energia y sentimiento. Que bien que escribas, te sale muy bien.
Suerte, Adios.

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